Ahora, hace dos años, si me hubieran preguntado, apoyaría esa forma de pensar, almas gemelas, amores perfectos; pero creo estar en esa etapa en la que empiezo a dudar si esos amores existen.
En la película "Del amor y otras drogas" hay varias frases que me resultan, al mismo tiempo hipócritas pero inspiradoras, pues, a quien queremos engañar?!, todos (hasta los que en estos momentos dudamos en almas gemelas y un destino predestinado) queremos en cierta forma ser ese personaje al menos por unos minutos. Ahora, no todos queremos serlo por el hecho de "estar enamorados", sino que siento que es algo así como una adicción (en eso apoyo completamente al titulo de la película), es una adicción al sentimiento, a lo que experimentamos tanto mental como físicamente, se vuelve una necesidad el sentir amor, el saber que si la persona se larga, va a doler, es un masoquismo socialmente aceptado.