lunes, 17 de octubre de 2011

del amor y otras drogas

No puedo evitar notar un notorio cambio en las películas de hollywood y su trato hacia el amor hoy en día, me he dado cuenta que, no solamente ya no tratan el amor como un amor de "princesas" (que eso seria descubrir el agua tibia, pues creo que Shrek es la forma mas burda y representativa de la destrucción de un idílico mundo de princesas y caballeros azules), la audiencia de estos días, busca un amor realista, el típico desamor, que ya no solo exista el... happily ever after... sino también enseñen desamores, amores no correspondidos, etc. pero todos terminando en el mismo punto, un amor único, un amor que esta predestinado para cada uno.
Ahora, hace dos años, si me hubieran preguntado, apoyaría esa forma de pensar, almas gemelas, amores perfectos; pero creo estar en esa etapa en la que empiezo a dudar si esos amores existen.
En la película "Del amor y otras drogas" hay varias frases que me resultan, al mismo tiempo hipócritas pero inspiradoras, pues, a quien queremos engañar?!, todos (hasta los que en estos momentos dudamos en almas gemelas y un destino predestinado) queremos en cierta forma ser ese personaje al menos por unos minutos. Ahora, no todos queremos serlo por el hecho de "estar enamorados", sino que siento que es algo así como una adicción (en eso apoyo completamente al titulo de la película), es una adicción al sentimiento, a lo que experimentamos tanto mental como físicamente, se vuelve una necesidad el sentir amor, el saber que si la persona se larga, va a doler, es un masoquismo socialmente aceptado.